VIAJAR ALIMENTA EL ALMA

VIAJAR ALIMENTA EL ALMA
El inicio del camino

viernes, 2 de agosto de 2013

Welcome to Camboya! Empezamos por Phnom Penh

El dia 19 de julio habiamos pasado la noche en casa de otro chico de couchsurfing en Kuala Lumpur, con unas vistas increibles a las Torres Petronas (las mas altas del mundo). La manana del 20 la pasamos en un gran centro comercial y por la tarde llegamos a Phnom Penh en avion. Otro chico de couchsurfing, esta vez islandes, nos esperaba para ofrecernos una habitacion que tenia libre, gracias a que su companera de piso francesa estaba de vacaciones en Paris. Fue un chico muy amable y divertido y aquella noche fuimos a cenar y a tomar algo con el a una zona de bares que habia por el centro. Nos sorprendio la cantidad de extrangeros que viven y trabajan en Phnom Penh.

Al dia siguiente empezamos la ruta por la ciudad. Notamos diferencias con Indonesia respecto al trafico. En Camboya es mucho mas ordenado, las carreteras estan mejor, no hay tantas motos y muy importante para nosotras, conducen por la derecha como en Espana. En Indonesia acabamos un poco locas con la conduccion por la izquierda. Eso si, seguimos sin pasos de cebra y cruzando a "lo indonesio", aunque ahora se podria anadir a "lo indonesio-camboyano" jaja.

Nuestra primera parada fue lo que hoy es un museo, pero en su dia fue la S-21 prision. No se si alguno de vosotros sabe algo del genocidio que ocurrio en Camboya entre los anos 1975 y 1979. Todos conocemos la barbarie nazi contra los judios, pero por algun extrano motivo no se hizo tanta difusion de los 3 millones de camboyanos que fueron brutalmente asesinados hace solamente 34 anos.

La S-21 prision fue un buen inicio para comprender que habia pasado en Camboya. El 17 de abril de 1974 los comunistas camboyanos, conocidos como jemeres rojos y con Pol Pot a la cabeza, llegaron para gobernar el pais. Enseguida empezo el caos. Reclutaron a jovenes sin estudios y les formaron para ser soldados. Obligaron a todos los ciudadanos a dejar las ciudades e instalarse en el campo, dejando todas sus pertenencias en el camino y empezando sus vidas sin nada. Les quitaron la educacion, la religion y cualquier otro derecho social. No hizo falta matarles, porque tras ser obligados a trabajar como esclavos de sol a sol, muchos de ellos murieron.

Empezaron a separar a las familias y cada dia nuevas personas desaparecian porque los jemeres rojos se los llevaban al campo de exterminio o a la S-21 prision, que con anterioridad habia sido un inofensivo colegio. Alli les interrogaban, les torturaban y les obligaban a confesar y a pedir perdon por falsos delitos o faltas de conducta, como un simple robo de un platano que por supuesto, te podia causar la muerte inmediata.

En el museo se podian ver habitaciones donde se encontraron cuerpos brutalmente asesinados, asi como las salas de interrogaciones, las camaras de tortura, la explicacion de los diferentes metodos utilizados y los lugubres espacios de los prisioneros.

El 7de enero de 1979, dia en que fueron liberados de este brutal regimen, gracias a los vietnamitas, se encontraron unicamente 7 supervivientes en aquella prision, los cuales habian demostrado sus habilidades como pintores o fotografos.

Despues de aquella triste pero necesaria visita, cogimos un tuc-tuc, el medio de transporte mas utilizado en toda Asia, para continuar visitando el Royal Palace, un conjunto de numeros templos budistas situados junto al rio Mekong, y parecidos a algunos de los que visite hace anos en Tailandia.

Como curiosidad, me gustaria hablar de los tucs-tucs. Cada vez que cogiamos uno y deciamos donde queriamos ir, los conductores normalmente contestaban "yes,yes" rapidamente, y poco mas. Lo que solia pasar es que en realidad no sabian llegar donde tu les decias. Las senas habituales solian ser miradas del conductor repetidas veces hacia nosotras, como si esperara que le fueramos a dar indicaciones. Al final, el metodo mas usual es que acabara preguntando a gente de la calle, despues de no conseguir orientarse con ningun mapa.

Siguiendo con el Royal Palace, sin duda aquellos templos nos alegraron la vista con sus coloridas paredes doradas y la famosa Pagoda de plata, un palacio cuyo suelo estaba recubierto de 5000 placas de plata de 1kg cada una, ademas de encontrarse un buda esmeralda y un buda de oro de casi 10000 diamantes, casi na'.

La hora de comer la pasamos en un divertido restaurante llamado Friends, en el cual comimos "por una buena causa", ya que todos los trabajadores procedian de ninos de la calle y sin recursos. Esta ONG les dio una segunda oportunidad de tener una vida digna.

Con otro paseito en tuc-tuc llegamos al templo budista Wat Phnom, que se caracterizaba por hallarse en una colina a 27 metros de altura.

Acabamos el dia en un agetreado mercado nocturno de Phnom Penh, un animado lugar donde cenamos en el suelo tipica comida local, paseamos por el mercado y acabamos viendo el rio. Hasta tuvimos el placer de ver los primeros suculentos saltamontes. Independientemente a esto, decir que la comida aqui es mucho mas variada y occidental que en Indonesia, aunque por supuesto el arroz y los noodles no faltaban. Profesores de comer con palillos, Gemma, Vincent y tata (mi hermana), deciros que progreso adecuadamente con este tema jeje. En Indonesia no habia, pero en Camboya si jeje.

La animacion de la zona del mercado se juntaba con grandes manifestaciones ruidosas en moto, a favor del actual presidente, ya que el domingo 28 de julio se celebraron elecciones. Estaremos en un dia importante para los camboyanos, aunque se dice que tienen una democracia corrupta y que, por tanto, se puede deducir que ganaran los mismos.

El dia 22 de julio, tras despedirnos de David y agradecerle su invitacion en su limpia y bonita casa, nos fuimos a ver el campo de exterminio de Choeung Ek. Si nos quedaba alguna duda sobre la historia de los camboyanos, tras esta visita quedaron todas aclaradas.

Una muy buena audioguia en espanol nos fue explicando la multitud de barbaries que ocurrieron en ese lugar. Los metodos de matanza fueron mucho menos "ordenados" que los nazis, ya que no disponian de recursos monetarios para permitirse camaras de gas o armas.

Los inocentes llegaban a este lugar, que anteriormente habia sido un cementerio chino, acinados en camiones. Dependiendo de la cantidad de personas que llegaban, los mataban el mismo dia, o si eran demasiados, continuaban al dia siguiente. La dura espera se amenizaba con una musica espantosa del himno de los jemeres rojos.

Cababan fosas comunes, ponian a las victimas junto al filo de la fosa y utilizaban diferentes utensilios para acabar con sus vidas uno a uno. Podian ser hachas, hojas de palmeras afiladas, cuchillos, ejes de carretera, herramientas para conrear o, en definitva, cualquier otro objeto que sirviera para matar. Algunos de ellos todavia no estaban muertos cuando caian a la fosa, es por ello que al finalizar la matanza arrojaban un liquido agresivo que acababa con su agonia.

El campo de exterminio Choeung Ek ahora era un remanso de paz con zonas verdes, un lago y el cantar de los pajaritos. El silencio y la tranquilidad se entremezcaban con el horrible recuerdo de lo que alli se vivio hace tan solo 34 anos. No quedaba ningun edificio en alto, puesto que despues de la liberacion, los propios camboyanos supervivientes destrozaron todo del propio odio y rabia que aquel lugar les desprendia.

Hubo algo que me parecio extremadamente cruel. Un arbol que los jemeres rojos utilizaron para matar a bebes lanzando su cuerpecito contra la dura corteza. Asi, sin mas. Que autentica crueldad!

Hoy en dia todavia continuan apareciendo nuevos huesos, dientes y ropas de los asesinados, que afloran de las fosas comunes, sobretodo en temporada de lluvias que es justo ahora.

Un templo en honor a las victimas se alzaba en la entrada del lugar. Mas de 70000 cabezas se mostraban en este templo conmemorativo. Una pequena cabana semi-descubierta de un tamano similar a una casita de un pajaro, tambien se encontraba en este lugar, creado para refugiar a las almas perdidas. Mas adelante veiamos este tipo de cabanitas en diferentes casas camboyanas, puesto que es algo habitual aqui.

Aquel lugar me conmociono y me volvio a recordar lo afortunada que soy de tener la vida que tengo. Cualquier extremismo tiene mala consecuencias, sea por nazismo o por comunismo. Y lo peor de todo es que a dia de hoy, todavia hay imputados por esta barbarie esperando a ser juzgados. Pol Pot murio emvenenado con 82 anos, muchisimos anos despues de haber desmantelado sus 3 millones de asesinatos. Tuvo una buena vida con sus hijos y nietos.

Millones de personas brutalmente asesinadas y totalmente inocentes, y los asesinos vivitos y coleando. Y lo peor de todo, hasta 12 anos despues de esta matanza, las grandes potencias mundiales consideraban a los jemeres rojos el partido gobernante de Camboya, con un puesto en la ONU y con el soporte de sus aliados, la China comunista. Hasta llegaron a recibir ayudas economicas, y mientras tanto los camboyanos intentando rehacer su pais y sus vidas sin ningun tipo de apoyo.

Que no quede en el olvido esta brutal historia, y que alla donde esten sus almas, descansen en paz.

Seguramente la mayoria de camboyanos tienen algun familiar o amigo que perecio aqui. Los supervivientes siempre tendran esa herida. 1 de cada 4 personas murio injustamente. De ellos, 3/4 partes eran intelectuales, personas con estudios y buenos trabajos, aunque si llevaban gafas tambien tenian la misma desgracia. Los camboyanos son personas que ahora empiezan a sonreir, a ver su futuro, a vivir.

La verdad es que me gusta escribir. Es como si estuviera viendo una pelicula en mi mente de momentos ya vividos. Y ahora, guardo en mi mente las sonrisas de los camboyanos. Les deseo un futuro prospero. Se lo merecen.



































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