VIAJAR ALIMENTA EL ALMA

VIAJAR ALIMENTA EL ALMA
El inicio del camino

miércoles, 29 de enero de 2014

De 4900 metros de altura al desierto de dunas, llegando a alcanzar la paz espiritual


El día 3 de enero mi camino continuaba de nuevo sola rumbo a Arequipa, una ciudad mas al sur de Cusco, desde donde iniciaría un tour para visitar el cañon de Colca. Después de una noche sin dormir mucho, el sábado 4 llegaba temprano a mi destino, lista para empezar mi nueva excursión. Esta vez los acompañantes serian familias con hijos, una pareja y, menos mal, una chica colombiana de mi edad que viajaba sola :)

El primer día pasamos casi todo el día en el trayecto, haciendo diferentes paradas para ver paisajes bonitos y hasta pedir un deseo haciendo montañas de piedras a 4900 metros de altura. El día tuvo un buen final visitando unas aguas termales naturales rodeadas de un río y de montañas, y mucho mas autenticas que las de Aguas Calientes de Machupichu. Posiblemente nunca me había metido en aguas de 40 grados de temperatura, hasta aquel día. Y aunque quemaba al principio, la sensación acababa siendo agradable.

Un baño termal y un sueño reparador fue ideal para empezar el día como nueva, lista para visitar el famoso cañon Colca. Con una profundidad de mas de 4500 metros de altura, se considera el cañon mas grande que se conoce, superior al yankie cañon del Colorado. Después de visitar algunos pueblitos de bonitas iglesias y lugareños vendiendo sus artesanias, llegamos a un punto desde el que pudimos divisar el vuelo de varios pájaros cóndores. El punto final seria el mirador del cañon, con una profundidad de 3200 metros de altura puesto que al punto mas alto no era accesible llegar. Fotos bonitas y vistas mejor aun, clausuraron una excursión interesante y en buena compañía.

De vuelta a Arequipa, pase la tarde en una cafetería esperando mi próximo autobús nocturno que me llevaría rumbo al verano y el calor, rodeada de lineas sin explicacion aparente, enormes dunas y mas adrenalina de la que yo esperaba.

A las 7 de la mañana llegaba a Nazca, un pueblo famoso por unas lineas de dimensiones enormes que creaban dibujos en la tierra, que despues de siglos y siglos, inexplicablemente no han desaparecido de ninguna manera. Algunos dicen que pueden haber sido extraterrestres por el tamaño descomunal de los dibujos, y otros los propios incas muchos años antes de Cristo. Fue tan reciente el descubrimiento de estas lineas, que cuando construyeron la carretera asfaltada cortaron parte de las lineas. Misterios de la vida, como es posible que existan unas lineas en la tierra indestructibles, si parecen estar echas de forma tan simple como un niño escribiria en la arena.

Entre los dibujos, el unico que vi fue un árbol, ya que para divisar la totalidad de lineas había que contratar un tour en avioneta que eran mas de 100 dolares y mi economía se negaba a pagar. Mi visión fue desde dos miradores, uno con escaleras artificiales y otro que era una montaña natural. Me senti bien en aquel lugar, porque las ciudades de altura se habian acabado, y porque habia llegado al verano. De repente el paisaje se habia vuelto desertico, y me gustaba aquel cambio.

Mi ruta continuaba rumbo a Ica, una ciudad desde la que me trasladaría a un oasis entre dunas. Fue una sorpresa muy grata encontrarme con aquel lugar, porque desconocía totalmente que existiera un desierto tan impresionante en Perú, con enormes montañas de dunas donde volverse loco montado en un buggy y haciendo surfing en la arena, mas conocido como sanboarding.

Una de las cosas que me sorprendió es que de repente habían desaparecido las mujeres con sus trajes típicos, sus bebes a las espaldas y sus alpacas u ovejitas listas para hacerse la típica foto de postal con los turistas a cambio de una generosa propina. Mas aun me sorprendió que había muchos peruanos de piel blanca difícil de saber si eran de Perú, ya que hasta el acento era diferente al que había escuchado hasta el momento en el interior. Digamos que la costa era una parte de Perú menos indígena y mas mezclada.

El calor de verano reclamaba sin duda hoteles con piscina, así que sin duda llegar a Huacachina había sido una idea genial. Me instale en un dormitorio colectivo y me fui a disfrutar de la piscina con vistas a las dunas. Que alegría de lugar! Y mejor aun lo que me esperaba por la tarde... Todo el mundo que visitaba aquel oasis no podía irse sin hacer un tour por las dunas en buggy, una especie de coche todo terreno al aire libre convertido en una atracción de pura adrenalina. Pensé que seria un lindo paseito observando el paisaje sin mas, pero resultó ser mas fuerte que cualquier atracción del Port Aventura que os podais imaginar tipo Furious Back o Stampida. Guau! Gritar era poco! Donde me había metido!! A una velocidad de 90 km/h, aquel cacharro saltaba por las dunas, bajaba por lugares de locura y subía laderas de arena mas inclinadas que cualquier curva del Dragon Khan. 9 chicas en el buggy era suficiente para que los gritos llegaran a España jeje. Pero sabéis que? Que aquel paseito me encanto! Aunque no se si lo volvería a repetir jeje. Durante el trayecto hicimos un par de paradas para hacer sanboarding, por si no había suficiente adrenalina. Con una tabla parecida a la de hacer años, teníamos que bajar haciendo una especie de surfing en la arena. Fue muy divertido! Aunque yo no me atreví a hacerlo de pie, solo tumbada boca abajo. El tour termino divisando el bonito oasis de Huacachina desde las alturas, con el lago justo en medio. Este lugar en los años 40 había sido un lugar de vacaciones de la clase alta, ya que el oasis tenia aguas medicinales y se había convertido en un famoso balneario. En esa época había 5 oasis en los alrededores, pero en la actualidad todos se secaron y el único que queda se alimenta de agua artificial.

Me hice amiga de Sergio, el conductor del buggy, que me había invitado a una excursión en la playa con sus amigos al día siguiente. Cuando oí la palabra playa, se me pusieron los ojos como chirivitas. Cuanto tiempo sin ver la playa! Y cuando digo una excursión, es porque fue una auténtica excursión. 60 km de desierto entre dunas, por un camino lleno de baches y en medio de la nada. Fuimos en motos y fue toda una experiencia con paisajes increíbles y una variedad preciosa de colores de tierra. Tardamos mas de 3 horas, pero llegamos. Y valió la pena. Era la primera vez en mi vida que veía el mar y grandes dunas de desierto detrás. Un paisaje maravilloso. Y una playa virgen prácticamente desierta, ya que el camino era tan complicado que poca gente se atrevía a llegar a esta playa. A la vuelta justo pasaba un buggy y los que ibamos de copilotos tuvimos la suerte de llegar en 45 minutos saltando por las dunas. Finalmente el destino me había llevado de nuevo a un buggy, y lo agradecí enormemente porque los baches habían causado estragos en mi culo después de 3 horas jeje. Un día completo que acabe cenando un ceviche de pescado fresco y crudo con un aliño de lima y especias absolutamente delicioso.

El miércoles 8 de enero me levantaba temprano para hacer un tour por las islas Ballestas, una reserva natural donde se podían ver muchísimos leones marinos, pingüinos y aves en libertad. Un paseo en lancha me permitió observar todos estos animalitos ademas de un famoso candelabro de dimensiones enormes dibujado en la arena y con las mismas incógnitas que las lineas de Nazca.

A las 11 de la mañana el tour terminaba y me dirigía rumbo a la capital de Lima, una ciudad sólo de paso para llegar a mi próximo destino: un retiro espiritual, también conocido como ashram, de la religión Haré Krishna. Así es. Suena extraño pero aquel lugar me proporciono unos días de paz que realmente necesitaba. Conocido como Ecotruly, existen varios por Suramerica aunque este, situado a 1 hora y media de Lima y en primera linea de mar, era el mas grande de todos.

Llegue alrededor de las 17:00 de la tarde, y solo entrar ya sentí un ambiente especial. De repente había salido de Perú y había vuelto a la India espiritual. Todo lo que conocía de los Hare Krishna hasta el momento era lo que había visto de pequeña en las Ramblas de Barcelona. Unos señores vestidos con túnicas naranjas, con la cabeza rapada y con algunas matas de pelo en la coronilla cantando Haré Krishna con platillos. Es verdad que eran raros. Pero no podemos negar que se les veia felices. Resulta que estas personas seguían la religión hindú y tenían un templo como muchos de los que vi en India, donde hacían ceremonias de adoración diarias. Una de las características de este lugar es que eran construcciones llamadas planetarias, ya que había varios templos situados según la alineación de los planetas.

Pase un total de 6 días de paz interior en aquel retiro, haciendo de voluntaria con unas labores diarias que iba intercalando entre la cocina y el huerto. Solo se trabajaban 4 horas diarias por la mañana, y la verdad es que me sentía muy agosto teniendo un rutina diaria y tranquila. Enseguida hice buenos amigos que hicieron la estancia mas agradable aun si cabe.

Solia haber 2 ceremonias diarias, una a las 4 de la mañana y otra a las 7 de la tarde. No asistí a todas, pero si a algunas que me permitieron entender un poco mejor su religión, donde una de las primicias principales era cantar el mantra Hare Krishna, Hare Ramma de forma continuada, para acercarse a su Dios de forma espiritual. Otra de las actividades diarias a la que no falte ningún día fue a las clases de ioga que había cada mañana de 7 a 9. Las tardes las dedicaba a descansar en la playa, lo cual por supuesto me encantaba. Tambien estuvo muy bien la experiencia de utilizar el baño seco, en el cual no se utilizaba cadena del water y a cambio se limpiaba con serrin jeje.

El Ecotruly fue un lugar en el que por un módico precio dormía, tenía 3 comidas diarias por supuesto vegetarianas, ayudaba a la comunidad haciendo labores y donde además me sentí especialmente relajada y espiritualmente bien. La noche del sábado fue especial porque hicieron una hoguera y cantaron canciones con la guitarra, entre ellas una chica chilena me llamo especialmente la atención porque tenia una voz muy bonita y canto algunas de Bebe y de mi querida Chambao, lo cual me encanto y me hizo disfrutar mucho.

El domingo 12 de enero llegaba mi amiga francesa Caroline, lo cual me hizo mucha ilusión. El lunes 13 tenia que despedirme de ella, de mis nuevos amigos, de Krishna y de aquel ashram tan especial, porque mi camino continuaba rumbo al famoso Amazonas peruano, un viaje de un total de 4 días en autobús y lancha. Toda una nueva experiencia que tenía ganas de emprender y disfrutar, con el pack de lluvia y mosquitos selvaticos incluidos.

Hasta la próxima a todos!! Namaste :)


























































































































































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