El 15 de septiembre por la mañana aterrizaba en Trivandrum, una
ciudad situada al suroeste de la India, en el estado llamado Kerala.
Kerala es el estado con el mejor nivel de vida de India, e incluso
mejor que otras ciudades occidentales del mundo. Kerala es otra India.
Un lugar donde puedes encontrar ternera en cualquier restaurante. Aquí
se olvidaron de que las vacas son sagradas... Las ciudades estaban
limpias y había casas y pisos super bonitos. Las mujeres tenían más
libertad e incluso prácticamente no me sentia observada por los indios.
Nada más llegar pude comprobar que había llegado a la zona de India
con más palmeras y cocoteros. Guau, era increíble ver en medio de la
ciudad, zonas enormes llenas de tanta vegetación.
En Trivandrum me esperaban Aye y Elisabeth, una pareja de Barcelona
que me alojarian en su casa y que había conocido a través de
couchsurfing. Vivían en una planta 14 y la vista era increíble.
Compartían el piso con algunos chicos indios, pero aquellos dias sólo
había 1 ya que el resto estaban con su familia celebrando el Onam, una
gran fiesta que organizan en Kerala cada año en estas fechas. Consiste
en adornar todas las ciudades con luces y flores, y es típico que se
junte toda la familia para comer platos especiales de esta fiesta. Hay
vacaciones en el colegio y en el trabajo también.
Despues de instalarme en su casa y conversar sobre nuestras vidas,
vivi algo muy divertido. Resulta que Aye y Eli habían estado un mes en
España y habían llegado recientemente, por tanto la limpieza del piso
estaba en manos de sus compañeros indios... Entre otras muchas
sorpresas, el gran recibimiento que tuvieron a su llegada fue un
auténtico panal de abejas enorme en el balcon. Posiblemente el mayor que
he visto nunca. Aye, con un casco de moto y un producto para matarlas,
las fulmino todas, tanto que el suelo se convirtio en un cementerio de
abejas jeje.
Despues fuimos a comer los 4 a un restaurante que estaba buenísimo y
con una agradable terraza en el tejado. Y es que la comida india me
encanta, tanto que casi no me acuerdo del jamón jaja. Asi que estoy
segura que aquí recuperare algun kilo :) Hacia tiempo que necesitaba una
tarde de cerveceo, asi que aquella tarde me lo pase pipa. Era una
pareja super divertida y Aijin, su amigo indio, era un chico super
amable y buena persona.
Aye fue un chico valiente que tras decidir que quería vivir en India,
le propuso a su jefe seguir trabajando a distancia. Y ahora se ha
convertido en el representante del sureste Asiático de su empresa, que
era una zona donde ya estaban implantados. Se que era una empresa de un
tipo de energia, pero no recuerdo exactamente de que. Sin duda, Aye supo
como reinventarse, y le salió de maravilla! Viven en India desde enero
2013 y Eli empezó viajando por unos meses sola para recorrerse la India y
de momento sigue buscando trabajo.
El 16 de septiembre cogí otro de mis queridos autobuses locales rumbo
a visitar por un dia Kanyakummari, situado en la punta más al sur de la
India. Despues de 3 cambios de autobuses y 3 horas de viaje, llegue a
mi destino sin problemas. Y es que cada vez que me subo en un autobús
local tengo una despreocupación totañ, ya que a parte del hombre que
vende los tickets, siempre hay alguien que me pregunta donde voy, y como
detrás de esa persona, suelen estar los curiosos que se enteran de
todo, pues medio autobús sabe quien soy y a donde voy. Si a eso le
añadimos que siempre soy la única turista, pues es más que entendible.
El caso es que siempre hay alguien que me dice "next stop". Me considero
una privilegiada!!
Kanyakumari, un
lugar donde el viento azota con fuerza y el oceano Indico se une con el mar
Arabigo. Se trata de una población de peregrinación y por lo tanto, de un sitio
turístico para los indios donde quizás me encontré con 2 extrangeros en todo el
dia. Ademas, coincidiendo con días festivos en Kerala, eran muchas las familias
que habían aprovechado para hacer algo de turismo. Y con una de ellas tuve el
placer de compartir una parte de mi dia en aquel lugar.
Uno de los
atractivos de este lugar era la cercana isla que se podía ver desde la costa,
con una gigantesca estatua considerada la estatua de la libertad india, pero
mas reciente ya que se construyo en el ano 2000 en honor a un poeta. Para
llegar había que coger un ferry que apenas duraba 5 minutos por la escasa
distancia entre la costa y la isla. Y
ahí fue donde una familia muy simpatica me adopto por unas horas, ya que habían
comprado un ticket para 7 personas contando conmigo. No entendí muy bien
porque, ya que simplemente había empezado a hablar con el padre en la cola para
comprar el ticket. Y resulto que al tratarse de ida y vuelta, tenia que volver
con ellos que eran los que tenían el ticket. Pero bueno estuvo muy bien, eran
muy amables y lo tuve muy fácil para hacerme las fotos que quería jeje.
Realmente me
encanta observarles porque son un mundo a parte. Aunque ya estoy acostumbrada,
todavía sigue sorprendiéndome esa cercanía tan mimosa que existe entre los
hombres. En la cola para comprar el ticket, tuve tiempo de ver como se cogían
de la mano, como ponían sus brazos por encima del cuello, como se tocaban la
cintura como si fueran pareja y lo mejor todo, como todo esto pasaba entre
muchos hombres amigos con total normalidad. Al final he llegado a una
conclusión. Todos somos humanos, y los humanos tenemos la necesidad de dar y
recibir afecto. Cuando todo eso no lo puedes hacer con el sexo opuesto en
publico que en el mundo occidental es lo mas habitual, pues no te queda otra
que hacerlo con los de tu mismo sexo, que aquí en India resulta que esta bien
visto. No veras a ninguna pareja de indios chico y chica dándose un beso, ni
caricias, ni los veras cogerse, da igual que estén casados o sean jóvenes. Solo alguna vez, muy de estrangis, es posible ver algun pequeño
signo de cariño entre parejas, y cuando lo veo pienso "oh que monos!"
Y en el ferry no
me quedo otra que reirme jeje. Aquel trayecto de escasos 5 minutos tenia todo
un protocolo. Primero una vez llegados a
la cola final, había una para mujeres y otra para hombres. Lo divertido era que
una vez llegaba el ferry, a la hora de subirse todos volvían a mezclarse, asi
que no se hasta que punto tenia sentido la cola. Antes de entrar al barco, cada
uno cogía su salvavidas y una vez sentados, se lo colocaban religiosamente como
si del cinturón de seguridad del avión se tratara. Yo lo estaba flipando.
Aquello parecía una fiesta de michelines pero anaranjados. Tan poco seguros con
la conducción caotica en la carretera, y luego para un viajecito de 5 minutos,
ahí estaban dándolo todo. En fin esto es India y lo importante es observar, no
cuestionar.
Despues de aquel
rato en familia, me fui a un mercado en la calle donde abundaban los souvenirs de corales y caracolas de mar, para seguir
observándoles mientras se banaban en aquella playa poco apetecible, o mientras
disfrutaban dando un paseo de ida y vuelta en línea recta en un caballo
convertido en atracción turística, o mientras disfrutaban de su familia
sentados en cualquier lugar, o mientras los vendedores ponían todas sus garras
para conseguir presas, y asi podría seguir nombrando mucha situaciones mas.
Acabe mi dia
visitando un monumento conmemorativo a
Gandhi, en el cual se podía observar una mezcla de arquitectura hindu, islámica
y cristiana. Una piedra conmmemorativa situada en medio de una sala, tenia
escrito que ahí se encontraban las cenizas de Gandhi, aunque se dice que en
realidad esa urna esta vacia puesto que las cenizas se tiraron al mar. Este
lugar además, tenia unas buenas vistas puesto que había 2 plantas superiores,
lo cual mezclado con el inicio de la caída del sol, me permitió disfrutar de un
bonito paisaje. El famoso tsunami del ano 2009 causo estragos en esta zona de
la India y tuvieron que reconstruir una gran parte del monumento.
Una vez de vuelta
a Trivandrum decidi, antes de volver a casa, intentar ver algo de aquel
festival llamado Onam. Asi que después de andar durante un buen rato, llegue a
un lugar lleno de luces por todos lados, familias con ninos y una feria con su
noria incluida. Di un corto paseo, de nuevo me divertí observando como ellos se
divertían y sobre las 23:00 de la noche las luces se empezaban a apagar en
senal de que la fiesta había terminado. Asi que feliz como una perdiz, cogi un
rickshaw que me llevo de vuelta con mis amigos Aye, Eli y Aijin.
El 17 de
septiembre por la mañana temprano, me despedia de ellos puesto que mi viaje
continuaba hacia un pequeño pueblo de playa llamado Varkala y situado a 1 hora
y media escasa en autobús. Iba dispuesta a hacer un intensivo de sol, arena y
mar, pero mi amiga y gran companera de este viaje la lluvia, me estaba
esperando de nuevo.
Igualmente, pase 2 dias geniales en aquel
entrañable pueblo con enormes acantilados y restaurantes super tranquilos,
donde disfrutar de buena comida india y agradables conversaciones con los
ciudadanos del lugar. Ademas, me reencontré con Vladi, el colombiano de Hampi,
y también conoci a un chico de Barcelona y una chica italiana con quien
comparti varias cenas.
El primer dia en Varkala, como tenía tiempo, aproveche para comprarme unas chanclas, ya que por
tercera vez en este viaje las volvía a romper jeje. Despues de darme
por vencida en la búsqueda de unas hawaianas, me puse a la moda india:
unas chanclas con una flor pegada en cada tira. Vamos lo mismo que las
hawaianas jaja. Pensé que, aprovechando que celebraban el festival de
Onam en el cual las flores eran grandes protagonistas, pues porque no
adornar mis pies también jaja. Y al final resulta que son super
graciosas y hasta me gustan jiji. Faltaba el toque final, asi que me
compre una tobillera de estas tan bonitas típicas de la India. Más abajo
vereis una foto de mis graciosos piececitos.
El piercing de la nariz es otra de las cosas que llevo a la moda, ya
que las mujeres lo llevan desde pequeñitas. Sólo me falta un shari bonito
lleno de colores, y ya tendré el kit completo :)
Algo muy curioso de los sharis es que la mayoría de ellas enseñan la barriga. Yo tenía una duda enorme porque no entendia que no pudieran llevar bikini, pero en cambio siempre iban con la barriga al aire. Al final acabe preguntando a una mujer y me dijo que la barriga no se consideraba un elemento sensual, en cambio los hombros si. Y yo voy al revés. Nunca enseño barriga pero siempre voy en tirantes. En fin, en algo me tenia que diferenciar jeje.
Algo muy curioso de los sharis es que la mayoría de ellas enseñan la barriga. Yo tenía una duda enorme porque no entendia que no pudieran llevar bikini, pero en cambio siempre iban con la barriga al aire. Al final acabe preguntando a una mujer y me dijo que la barriga no se consideraba un elemento sensual, en cambio los hombros si. Y yo voy al revés. Nunca enseño barriga pero siempre voy en tirantes. En fin, en algo me tenia que diferenciar jeje.
La moda de los hombres es mucho más sencilla: un gran bigote y que no
falte una camisa en el armario. Los más auténticos además, sustituyen
los pantalones por una especie de pañuelo-mantel blanco enorme que se lo atan a
la cintura tipo falda-pareo, y de vez en cuando se van cambiando la
largura. Cuando quieren enseñar, se lo pasan entre las piernas, como una
especie de traje de sumo, pero sin que quede arrapado. Super chic jiji.
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