El jueves 29 de
agosto por la mañana temprano cogía un autobús rumbo a Phokara que duraría
alrededor de 7 horas. Sobre las 16:00 llegaba a mi destino, de nuevo con el
habitual objetivo de encontrar un hotel baratito. Por 3$ encontré una
habitación muy mona que tenia hasta agua caliente, todo un lujo! El hombre del
hostal, muy amablemente, me gestiono el permiso necesario para hacer el trekking,
ya que sin el no era posible entrar a la cordillera de las Annapurnas.
Aquella tarde
sali a pasear por Phokara, un pequeño pueblo desde donde se inician la mayoría
de trekkings. Tenia un estanque bonito y un ambiente animado de bares, asi que
cene en una terraza con música en directo. Desde los Beatles a canciones
nepalis con mucho encanto. Sin duda pase una velada super agradable en aquel
ambientado lugar.
Aquella tarde en
el estanque, conoci a un hombre indio que también viajaba solo y que se animo a
hacer el trekking conmigo. Pense que era una buena idea ya que asi me saldría
mas barato el guía que había contratado desde el hotel.
El 30 de agosto por la mañana, con mi mochila
pequena lista con lo imprescindible para 3 dias, empezaba la ascensión por la
cordillera de las Annapurnas. Solo me hizo falta una hora para darme cuenta que
no podía estar haciendo un trekking durante 3 dias con aquel indio extraño. Y
no es que hiciera nada malo en concreto, pero no me transmitia buenas
vibraciones, hablaba demasiado y me agotaba, y además se creía que yo no iba a
poder andar ese trekking y todo el rato se hacia el hombre salvavidas. Pero fue
al revés. Aquel tio fumaba como un carretero, y a la hora ya se estaba
ahogando. El camino era super sencillo, y aquel hombre no podía seguir y
necesitaba parar cada media hora. No pensaba aguantarlo ni un minuto mas. Me
decía que yo iba muy rápido. Pero si hasta nos adelantaban los burros cargados.
No había llegado a India y ya me estaba peleando con ellos… El guía y yo
hicimos una parada para comer y darle tiempo a que el indio subiera una
cuestecita. Cuando llego ya habíamos
terminado de comer y mi paciencia se había agotado. Decidi que lo mejor era
continuar sin guía. Era un camino único y señalizado en el que iba pasando por
pequeñas aldeas asi que al fin y al cabo era complicado perderse y estar sola.
Pero no sabia muy bien como escabullirme.
Despues de
pegarle 2 gritos mas al indio pesado, paso mi angel. Un chico londinense de 19
anitos llamado Will. Con mi cara de emoción le pregunte si iba solo y si le
importaba si seguía con el, y el encantado accedió. Me despedi del guía diciéndole que no tenia
ningún problema con el, pero que tenia que entender que yo no podía seguir con
ese insoportable hombre que no podía andar mas de media hora seguida. Al fin y
al cabo ya le había pagado, aunque por supuesto cuando volviera al hotel mi
intención era intentar pedir aunque fuera una pequeña devolución de dinero.
Will, desde el
primer momento me callo super bien. Y aquellos días fuimos como hermanos. Un
chico super alegre y hasta ahora el mayor mochilero que me había encontrado en
el camino. Llevaba 3 meses viajando, y aunque la semana siguiente volvia a
Inglaterra, su presupuesto era muy bajo, asi que iba preparado con lo necesario
para cocinar su propia comida. Eso fue genial para mi, porque le di parte de
dinero y compre algunos huevos por el camino, y aquellos días mis gastos se
redujeron de manera muy considerable, ya que si había algo caro en este
trekking, era la comida de los restaurantes, que por supuesto se aprovechaban y
la triplicaban sobre el precio normal.
El primer dia
andamos un total de 6 horas acompañados de paisajes increíbles hasta Ulluri,
una pequeña aldea. Cascadas preciosas, montanas enormes y una naturaleza
espectacular. Realmente precioso. La parte mas dura fue al final y es que había
unas 4000 escaleras de rocas para subir. Tuvimos mucha suerte con el tiempo ya
que estábamos en temporada lluviosa, pero en los 3 dias solo hubo uno que cayeron
unas gotitas sin importancia. La temperatura también era ideal, ni calor ni
frio, perfecto. Lo bueno de viajar en esta época, es que te ahorras encontrarte
con un monton de turistas. Y es que posiblemente nos cruzamos con unas 20
personas en total los 3 dias, lo cual no es
prácticamente nada.
El sábado 31 de
agosto nuestra ruta continuo subiendo unas cuantas escaleritas mas,
posiblemente alrededor de 2 horas. Por el camino nos unimos a una pareja de
londinenses mas y a un chico alemán que tenia la intención de volver a Alemania
por tierra en 7 meses desde Nepal jaja, que locura. Ya había ido desde Alemania
al camino de Santiago en bici, asi que creo que estaba acostumbrado a este tipo
de paseítos poco comunes.
4 horas mas de
subida mas las 2 de escaleritas completaron la ruta del segundo dia hasta
llegar a Gorephani, ya a 2900 metros de altura. Era espectacular ver como iba
cambiando el paisaje y se volvia mas selvático y tipo jungla. Este era el tramo
de las famosas sanguijuelas, que verlas las vimos, y las tuvimos en la piel,
pero eran tan sumamente pequeñitas que con un empujon con el dedo se iban sin
problema y sin llegar a hacer ninguna herida. Era algo a lo que le tenia
pánico, pero cuando vi que eran tan enanas, supere el miedo. Lo mas curioso es
que en el hotel de aquella noche había un ingles y un francés que nos contaron
que a uno le habían picado 18 sanguijuelas, de las cuales una era grande y a
otro 3 o 4. Asi que quizás habíamos sido afortunados.
No podre olvidar
la cena de aquella noche. Tras pasar dia y medio comiendo noodles y huevo,
aquella noche era algo complicado cocinar asi que cenamos en el hotel. Will
realmente estaba pasando hambre. Era un chico muy alto, y se notaba que no
estaba comiendo lo suficiente. Habia tenido que acostumbrar a su estomago a
comer menos. Pero aquella noche nos pegamos un banquete. Compartimos un plato
enorme de macarrones con su sofrito de tomate, cebolla y champiñones acompañado
con queso fundido, y de postre una riquísima tarta de manzana caliente con
crema custard por encima, una crema típica inglesa similar a las natillas y a
la crema catalana. Bua!!!!! Como podía estar tan rico aquello!! Era el segundo
plato de pasta que me comia en todo el viaje, y aquel postre fue algo
sobrenatural. Will hasta relamió el plato cuando se había acabado la comida!!!
Y lo mejor fue cuando la cocinera del hotel paso por nuestra mesa y vio a Will
relamiendo el plato. Le tuvimos que dar tanta pena, que al momento nos trajo un
plato de arroz con verduras y patatas super rico invitación de la casa!!! Bua,
vaya cena!! Todavia salivo cuando me acuerdo.
Y es que los 4 lujos a las que tienes que renunciar cuando estas viajando a lo pobre son las
siguientes:
- -
Comidas:
lo normal es comprar cualquier cosa en puestos de la calle o en los supers. Y
cuando cenas en restaurantes, lo primero que hay que mirar son los precios, te
pones un limite, y a partir de ahí eliges. Que es lo que suele ocurrir? Que
casi siempre acabas comiendo lo mismo. Bien sea porque no hay mas variedad o
porque lo mas barato siempre es lo mismo en la mayoría de cartas: arroz o
noodles con verduras. Yo soy una amante de la comida, asi que os podeis
imaginar que estoy haciendo un autentico sacrificio. Pero eso si, como todo lo
que pillo, como bien dijo mi abuelo :)
- -
Duchas:
Vale que las temperaturas no son frias, pero esa agua templadilla que da tanto
gustito siempre viene genial. Cuando encuentras un lugar con agua caliente, ya
te puedes recrear y disfrutar de la ducha, porque no sabes cuando volveras a
encontrar otra. Por suerte durante las 2 noches de trekking hubo agua caliente
en los hoteles, lo cual era una autentica gozada después de todo el dia
caminando.
-
-Camas:
Olvidate de las super almohadas y de un colchon en condiciones, cuando lo hay
claro. A veces en una tabla de madera hay algo que parece un colchon, pero que
casi esta igual de duro que la misma madera… Ademas, siempre habrá algún
inesperado animalito dispuesto a hacerte compañía durante la noche. Lo mas habitual
son los mosquitos, pero a veces aparecen otro tipo de especies que ni siquiera
se lo que son, pero vuelan, incomodan y molestan.
-
-Transportes:
Aunque es divertido y mas autentico viajar con locales, no deja de tener
incomodidades del tipo, mas horas, mas observada, mas incomodo y mas sucio.
Pero os aseguro
que ser mochilero mola, porque no os podeis imaginar el placer que podeis tener
cuando encontrais alguna de estas 4 cosas en buenas condiciones. Aquello es una
fiesta nacional! Como lo fue aquella cena deliciosa! Hasta el próximo plato de
pasta!!
El domingo 1 de
septiembre empezamos el dia a las 4:30 de la mañana, ya que subíamos hasta Poon
Hill, una de las metas mas deseadas de este trekking situado a 3200 metros de
altura. La subida desde Gorephani era de tan solo 40 minutos, pero fue la
primera vez que note que me faltaba el aire por el mal de altura. Igualmente,
al ser un trayecto tan corto, paso rápido. Como ya he dicho es toda una lotería
tener una visión despejada del mirador, ya que es época lluviosa y la niebla
siempre esta al acecho. Pero el cielo nos dio un respiro de 20 minutos, el
tiempo justo y preciso para divisar el Annapurnas (7200 metros de altura) y
otros picos nevados como el Machhapuchhare (7000 metros). Un autentico regalo
para la vista, y una autentica satisfacción haber llegado hasta allí. Joana, te
estas superando.
Pero el dia solo
acababa de empezar. Despues de aquella dosis de belleza natural, volvíamos al
hotel, desayunábamos de nuevo nuestros noodles cocinados de forma casera, y
llegaba la hora de despedirme de mi hermano pequeno Will con un fuerte abrazo, ya
que el hacia un total de 4 dias y continuaba otra ruta, pero yo el tercer dia
volvia a Phokara ya que tenia que llegar a mi próximo destino.
Aquel dia fue
otra meta personal para mi, ya que continuaba el trekking sola, aunque la
vuelta era el mismo camino por el que había subido, asi que conocía la ruta sin
problema. Reconozco que acabe hecha polvo, ya que aunque era bajada, fueron un
total de 8 horas sin parar de caminar y teniendo cuidado con las rodillas, ya
que no se la miles de escaleras desiguales que tuve que bajar. Por el camino me
encontré a una pareja muy simpatica de alemanes que había conocido en Poon Hill
y que me acompanaron a ratos.
Cuando llegue a
Phokara sobre las 19:00 de la tarde, mi objetivo era coger un autobús
nocturno (local por supuesto) rumbo a
Chitwan. Primero fui al hostal para negociar una posible devolución de algo de
dinero y a recoger mi mochila grande. El hombre fue comprensivo y me devolvió
la mitad del dinero, lo cual me pareció mas que correcto ya que al final había
sido una decisión mia abandonar al guía. Tampoco hablaba de grandes cantidades.
30$ por los 3 dias de guia y me devolvió 15$, justo y suficiente.
Gran trekking,
gran experiencia, gran motivación y con ganas de hacer otro mas largo la
próxima vez!!
Madre mía Juani...que ahora mola mas aún! Casi no me da tiempo a terminar una entrada cuando ya has escrito mas!!! Estaba deseando que llegara "la aventura de las sanguijuelas" ya que era casi tu peor pesadilla en este viaje...
ResponderEliminarMe alegra que todo siga estupendamente y que lo estes disfrutando todo tanto! Recuerda todo lo que estás aprendiendo allí cuando vuelvas por aquí!!!!
Un besito muy fuerte desde Madrid. Maty
Maty guapa!!! Me alegro que mole mas jeje. Es que la experiencia de este viaje va en aumento continuo!! Y ahora con el ordenador puedo escribir mucho mas rapido y a la que encuentro un wifi ya puedo publicar. Es mucho mejor!!! De verdad que me faltan palabras para expresar todo lo que estoy viviendo, como me estoy sintiendo, como lo estoy disfrutando. Esto es realmente UN SUENO HECHO REALIDAD y superado con creces!!
ResponderEliminarGracias a todos los que me seguis y me animais, porque aunque no esteis, tambien formais parte de mi sueno y a veces apareceis en partes de mi viaje.Un beso fuerte desde LA INDIA!!!!!!! Muaaaaaaaaaaa